guiarte x la CDMX
​No.4, Mayo, 2019
Ecos
Comentarios sobre el encuentro internacional de arte votivo y la crispación del primogénito del Secretario de Cultura.
Simposio sobre Exvotos

El pasado 25 y 25 de abril se llevó a cabo el Simposio Exvotos: perspectivas internacionales en la Casa Lamm. La apertura estuvo a cargo de Bernard Tallet, director del Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos, dependencia del gobierno francés.
Como preámbulo a las disertaciones Pierre-Antoine Fabre dejo en claro que el vocablo exvoto no se usa; un exvoto es la prueba de un pasado que solo existe en el presente, ¿es un gesto u objeto?; su soporte no es sólo pictórico, pero continúa siendo arte povera que tradujo como “lo poco que quiero salvar del mundo”.
A continuación, una breve síntesis de lo que dijo cada uno de los expositores con la intención de que el lector se acerque-busque la obra en la que los expositores tratan a profundidad lo que aquí apenas se esboza.
En la primera mesa Frederic Imbert se refirió a los exvotos musulmanes, textos sobre piedras en los que también aparecen figuras de hombres. Su investigación la llevo a cabo en Arabia Saudi, “la tierra del grafiti”
En tanto que Margarita Zires hablo de un estudio sobre la relación lingüistica-verbal del donante con la Virgen de Guadalupe, en el siglo XIX se narraba, hasta medidos de la pasada centuria había un dialogo entre donante y divinidad y a partir de 1990 hay una comunicación más personal.
A la segunda mesa volvió Fabre para explicar el arte votivo en la pintura con una obra de Nicolas Poussin que recién ha sido descubierta pero realizada en el Siglo XVII, en la pintura se plasma el fin de la peste pero si ubicar el lugar en que ocurre la escena.
Alfredo Vilchis, un autor contemporáneo de exvotos, dijo que él hace milagritos por fe o invención, es decir en el primer caso narra pictóricamente lo que le solicita un cliente-donante y en el otro es decide como representar lo que se le pide. En su producción de exvotos se destaca la que ha dedicado a las prostitutas y los homosexuales.
Lluvia Sepúlveda presento el caso de la cantante estadounidense-oaxaqueña Lila Downs, quien incorporó los exvotos, realizados ex profeso por artistas contemporáneos y retableros, a una producción musical, pero a su vez incursiono en el coleccionismo de los mismos al exhibirlos en el Museo Nacional de Arte en 2011.

Anónimo, Siglo XIX, colección DT
En la tercera mesa Carlos Iván Arcilla habló de los objetos votivos no pictóricos que fieles y visitantes famosos han llevado a la Virgen de Guadalupe a la Basílica del Cerro del Tepeyac como unas rosas disecadas que le llevó Jacqueline Kennedy o el zapato-trofeo que entrego Hugo Sánchez.
Abraham Villavicencio dijo que el Munal conserva en su colección 30 exvotos, de los cuales los más conocidos son los realizados por Hermenegildo Bustos, un artista del siglo XIX originario de Purísima del Rincón, Guanajuato.
Una semblanza sobre Elin Luque Agraz hizo Jorge Rizo, ella dedico los últimos 30 años de su vida al rescate de los exvotos de santuarios mexicanos como la Basílica de Guadalupe, la Soledad en Oaxaca y Santa Rosa y el Señor del Pueblito, ambos en Querétaro, entre otros. A Luque Agraz estuvo dedicado el simposio.
En la segunda y última sesión intervino Adolfo Mantilla, hablo de cómo un exvoto se vuelve otra cosa en función de la transvaloración y puso entre otros ejemplos una hoja volante de Posada que en su momento fue una noticia periodística en tanto que hoy es una obra de arte. Menciono también que hay exvotos que son canciones.
Caroline Perrée se refirió a las categorías del exvoto y dejo en claro que no deben ser tan exactas sino más bien ambiguas y que al tratarse de un medio que une lo humano con lo divino es lo que los hace fascinantes. Su campo de estudio fue el Santuario de Juan de los Lagos, donde se dejan hasta bicicletas.
Jean-Michel Butel trato el caso de un país no católico, el Japón, donde las divinidades “no se ven, pero están”, señalo que el donante solicita bienes para el presente tanto para él como para su familia y que los santuarios compiten entre sí por atraer al mayor número de fieles-visitantes.
Por último, se presentó la revista Techniques e culture, que con el título Materializar el deseo, técnicas votivas se dedicó al exvoto, a cargo de Fabre, Perrée y Renée de la Torre. La tercera ponente aseguró que el exvoto no morirá, que se ha alejado de los santuarios y ejemplifico con la práctica de colocar candados en los puentes de las ciudades lo que para Fabre es algo que no restaura el orden como en el exvoto tradicional.
Es importante señalar que varios de los ponentes señalaron la situación en que se encuentra este patrimonio cultural en los templos mexicanos: sin registro, catalogación y sin el cuidado profesional.
Una reunión académica de gran nivel y con entrada libre que bien vale un exvoto: “Virgencita de Guadalupe te damos las gracias porque todo salió muy bien en el Simposio en Casa Lamm, te regamos que cuides a Carolinne y que los Simposios por venir también sean exitosos” (David Torrez).



El hijo del Secretario de Cultura
El hijo del político Rafael Tovar y de Teresa, entre otros puestos fue el primer secretario de cultura, manifestó su enojo e indignación por el retiro del retrato de su padre de un inmueble en el Centro Nacional de las Artes.
Si bien su malestar fue a través de las redes sociales lo cierto es que de sus palabras e insultos se hizo eco la prensa cultural que se limitó a reproducir lo escrito por Rafael Tovar y López Portillo, y expresiones de apoyo de algunos artistas y miembros del gremio de la música.
Tanto el uno como los otros olvidan, pasan por alto que Rafael Tovar y de Teresa fue un servidor público y como tal cobro, se le pago, su trabajo siempre, que le haya tocado ser de “los creadores-fundadores” del Centro Nacional de las Artes no implica que usuarios, trabajadores y visitantes tengan que ver siempre su efigie en esos espacios.
¿Quién colocó el retrato y por qué? Sorprendentes y confusas son las respuestas de la actual dirigente del CNA en cuanto al retiro de la imagen, pero no ameritan el insulto de que “ni sus nietos los recordarán” tanto a ella como a los implicados en la retirada de la foto.
Alejandra Frausto, actual titular de la Secretaria de Cultura, tuvo entre las primeras actividades de su agenda, ¿y de su dependencia?, el asistir “al bautizo” de espacios con el nombre de Rafael Tovar y de Teresa. ¿Por qué? ¿Una deferencia a los propietarios de la Universidad en que ella estudió, se formó?
En Puebla existe un museo dedicado a la música que lleva el nombre del que fuera primer secretario de cultura de México, un puesto que ejerció poco y dejo en manos de su equipo pues enfermo y murió unos meses después de que nació oficialmente la dependencia. ¿De verdad no hay una persona con los méritos en ese campo para poner su nombre al espacio poblano en vez de usar el de un político?
Si los artistas, la gente del medio cultural y el público en general aprecia, valora y reconoce el quehacer de Rafael Tovar y de Teresa en pro de la cultura mexicana salen sobrando esos “homenajes” tan elementales y hasta oportunistas que tiene que ver más con lo político que con el agradecimiento, la generosidad y lo cultural.
En los tiempos tan crispados que vivimos no estaría mal que los involucrados (familia y amigos del exsecretario y funcionarios de la actual dependencia federal) en este asunto hicieran uso del sentido común o se acordaran del cantor tamaulipeco Cuco Sánchez: “No soy monedita de oro p´a caerles bien a todos…” (DT).
